logo%20montse_edited.jpg
montsepijuan_edited.png

SALSA PESTO DE BRÓCOLI

SALSA PESTO DE BRÓCOLI

Una de mis salsas preferidas es la salsa pesto. Fácil y rápida de hacer, con un sabor intenso y muy nutritiva. Contiene fibra, minerales, antioxidantes y grasas saludables que os van a saciar y a aportar energía. Pero, en este caso no es un pesto cualquiera, lleva un ingrediente extra: ¡el brócoli! Que le da una textura más cremosa, un sabor un poco más suave y como no podía ser de otra manera cuando se trata de esta verdura, una aportación extra de nutrientes muy interesante. ¡Por algo se le etiqueta como un “superalimento”! (aunque ya sabéis que no soy de etiquetar, ni las verduras).

Eso sí, para disfrutar al máximo de sus beneficios tenéis que tener la precaución de cocinarlo poco y con cocciones respetuosas: al vapor, escaldado o salteado e intentando que quede al dente. Y los que tengáis un sistema digestivo muy potente también lo podéis tomar crudo.

Introducir verduras en las salsas es una magnífica forma sabrosa y versátil de comer verduras, sobretodo en el caso de los pequeños que se resiten. Podréis aliñar las comidas de las semana: verduras a la plancha, un pescado al horno, una ensalada de legumbres, patatas hervidas, una pizza, de un bocadillo vegetal….

Deseo muchas salsas verdes como esta y infinidad de verduras para que la vuelta al cole de los más pequeños esté llena de energía, para que puedan vibrar alto y con unas defensas a prueba de “adaptaciones escolares”.

Deseo que os guste.

image001.png

SALSA PESTO DE BRÓCOLI

15 min

3- 4 min

200 ml

Descarga Receta en PDF

Ingredientes

- 100 g brócoli

- 20 g albahaca

- 2 c.p. ajo y perejil picados

- 1 puñado de anacardos

- 1 puñado de pipas de girasol ligeramente tostadas

- aceite de oliva virgen extra

- 1 c.p. shiro miso (sin pasteurizar)

- un chorro de zumo de limón

- parmesano o queso de cabra u de oveja curado o levadura nutricional (opcionales)

- sal marina (sin refinar)

Pasos

    1- Escaldar, hervir al vapor o saltear el brócoli unos 3- 4 minutos. Os tiene que quedar al dente y de un color verde brillante. Escurrir muy bien.

    2- En un robot de cocina poner el resto de ingredientes y triturar al gusto. Tenéis que ser prudentes con la sal porque el queso curado y el miso tiene un sabor fuerte. Siempre será mejor poner poca sal al principio y si hace falta rectificar al final.

Tips

    - Si no queréis tomar queso parmesano lo podéis sustituir por la levadura nutricional, que aunque nutricionalmente no tienen nada que ver, el sabor se le parece. A diferencia de la levadura de cerveza es un producto que no es tan procesado y además está inactivado con lo que las personas con cándidas la pueden tomar.