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GAZPACHO VERSIONADO

GAZPACHO VERSIONADO

Ha llegado el verano y no puede faltar el gazpacho en nuestra nevera, por lo menos en la mía no. Es una receta que me encanta, fácil de preparar, sabrosa, refrescante, cargada de nutrientes y vitalidad y ayuda a sobrellevar los meses de calor intenso.

Antes de seguir escribiendo y dejando por un momento todos sus beneficios, voy a nombrar un inconveniente que debemos tener en cuenta: las solanáceas. Bastantes de los ingredientes que necesitamos para preparar un gazpacho pertenecen al grupo de las solanáceas (tomates, berenjenas, pimientos, patatas…) que tomadas con moderación no nos van a perjudicar la salud pero en grandes cantidades sí. Tienen unos compuestos químicos como las solaninas, tomatinas etc. que nos roban algunos nutrientes como el calcio y pueden inflamar nuestras articulaciones y por eso es importante no abusar de ellas. Esto no significa que les tengamos que tener miedo, ni mucho menos, son hortalizas saludables y si nuestros intestinos están sanos podemos lidiar con ellas sin problemas.

Las personas con artritis, con enfermedades autoinmunes o simplemente sensibles a los compuestos de las solanáceas deberían tomarlas esporádicamente o incluso no tomarlas.

Una buena forma de reducir al máximo sus efectos nocivos es seguir los siguientes pasos:
- Pelar bien las patatas, sobre todo esas partes más verdes y conservarlas en una lugar con poca luz para evitar que germinen rápido. Si las conserváis con una manzana ayudaréis a que no envejezcan tan rápido.
- Tomar las solanáceas en su punto óptimo de maduración, que no estén verdes y que sean de temporada.
- Tomarlas preferiblemente cocinadas.

De hecho, si seguís los ritmos de la naturaleza y tomáis estas hortalizas de temporada y ecológicas, aparte de que estarán mucho más ricas, obtendréis más nutrientes y como habrán madurado al sol (no en invernadero), sin pesticidas ni funguicidas, se reducirán de forma natural parte de los efectos nocivos comentados.

Una vez más, la naturaleza nos demuestra que es importante seguir sus ritmos porque así nos ofrece todo su potencial. Ya sabéis, a fluir con los tempos que nos marca. Ella es solidaria, nos enseña constantemente y nos ofrece sus frutos, nuestro deber es cuidarla y respetarla.

Y ahora…. ¡volvamos a la receta! A diferencia del gazpacho clásico, yo también le pongo zanahoria porque ahora en verano tiene un dulzor que le queda genial y así le aportaréis un dosis extra de betacaroteno, muy necesario para nuestra piel y ojos en esta época del año ya que están muy expuestos a radicales.

Como ya sabéis, el tomate es el ingrediente principal del gazpacho y por ello creo que se merece una mención especial. Es una fruta-hortaliza rica en vitamina C, E, potasio y fósforo en menor cantidad, y carotenos que nos protegen del envejecimiento. Después de un día de mucho calor, un bol de gazpacho puede ser nuestro aliado para recuperar el equilibrio.

A ahora… ¿quién quiere una dosis extra de auténtico sabor mediterráneo?

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GAZPACHO VERSIONADO

20 min

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1 l

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Ingredientes

- 1 kg tomates maduros

- 1/2 pimiento rojo

- 1/2 pimiento verde

- 1/2 pepino

- 1 zanahoria

- 1/2 remolacha

- 1/3 parte de una cebolla

- 1 ajo pequeño

- 3 c.s. aceite de oliva virgen extra

- 1-2 c.s. vinagre de manzana (sin pasteurizar)

- agua fría

- sal marina

- pimienta al gusto

Pasos

    1. Poner todos los ingredientes limpios y cortados previamente en un procesador de alimentos potente y triturar hasta obtener una textura cremosa. Si no lo tenéis os recomiendo que lo trituréis con vuestra batidora y lo coléis para evitar las pieles y semillas. A mi personalmente me gusta que quede bien fino.

    2. Rectificamos de sal, pimienta, vinagre y agua fría.

    3. Para emplatar, podéis acompañar el gazpacho con cubitos pequeños de pimiento rojo, verde, zanahoria y de pepino, que le darán una textura crujiente al plato que a mi encanta. Los contrastes en las elaboraciones son muy interesantes porque activan los sentidos, y como ya sabéis, las texturas crujientes nos obligan a masticar bien los alimentos (a menudo nos olvidamos de ello) y es importantísimo para tener buenas digestiones.

Tips

    - Os recomiendo hacer el gazpacho justo antes de servirlo, para que no pierda propiedades y cambie su textura. Y si lo hacéis con unas horas de antelación tendréis que agitarlo enérgicamente antes de emplatar porque se habrá separado la parte líquida de la sólida.

    - El vinagre de manzana mejor que no sea pasteurizado para aprovechar sus cualidades probióticas.