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¿QUÉ HAY DETRÁS DEL ESCAPARATE NAVIDEÑO?

Actualizado: 17 sept


Hace unos días colgué un post en el que explicaba la necesidad que tenía de posicionarme ante el consumismo desbocado que impera en nuestra sociedad, sobre todo las semanas previas a la Navidad porque creo que es perjudicial para nuestros hijos, incluso me atrevo a decir que es perverso.


El consumismo nos ha llevado a sobre-estimular a los más pequeños, a que interioricen que lo importante es “tener” y no “ser”, a necesitar juguetes para calmar las emociones y a buscar constantemente el placer inmediato. Y además todo ello lo hemos acompañado de un discurso manipulativo e hiriente que clasifica a los niños como buenos o malos. De forma totalmente inconsciente les juzgamos por lo que sienten y les manipulamos para conseguir que nos hagan caso o se porten bien:

  • “si eres bueno, los Reyes te van a traer muchas cosas”

  • “tienes que hacer caso a la profesora si quieres que Papa Noel te traiga lo que has pedido”

  • “con lo trasto que eres, creo que este año sólo tendrás carbón”

  • “venga no llores más, tendrías que estar contenta que hoy es el día de Reyes”

  • “no me creo que te enfades otra vez, ¡pero mira todos los regalos que tienes! Si así se lo agradeces el año que viene creo que no te van a traer nada”

¿Os suenan algunas de estas frases?


Las próximas semanas pueden ser un buen momento para tomar conciencia de todo lo que rodea estas fiestas, desde los escaparates repletos de luces y purpurina, pasando por los calendarios de adviento, hasta los largos catálogos de juguetes, precisamente para no repetir patrones y para distinguir lo superfluo de lo importante.


Tenemos la oportunidad de mirar de frente al “gran escaparate navideño” que hemos montado como sociedad y diferenciarlo de los VALORES reales que hay detrás de las tradiciones navideñas: de solidaridad, generosidad, amistad, humildad o agradecimiento. Son estos valores los que darán un sentido verdadero a lo que vivamos nosotros y nuestros hijos. Los que nos permitirán hacer aprendizajes profundos, nos llenarán y aportarán una calma muy necesaria en estos momentos.