logo%20montse_edited.jpg
montsepijuan_edited.png

EL INSTINTO NO ES SUFICIENTE PARA CRIAR

Actualizado: 17 sept



A menudo los adultos nos enfadamos con los más pequeños por una mala interpretación de sus comportamientos, sentimientos y necesidades, y acabamos provocando un malestar que en muchos casos era evitable.


Nuestra mirada, como filtramos lo que hacen va a marcar el trato que les demos y también su autoestima.

Y no solamente es importante mirarlos sino también verlos, conectar con ellos e interpretarlos de la mejor manera que sepamos. Y para ello son necesarios muchos ingredientes: amor, paciencia, instinto, respeto, voluntad, trabajarse a nivel personal... y CONOCIMIENTOS.


Es muy difícil acompañar de una forma respetuosa y consciente sin conocer las características biológicas, psicológicas y sociales por las que transita y transitará para crecer.


De hecho, cuando no hay este conocimiento nuestras reacciones acostumbran a ser bastante primitivas, sin filtro, salidas directamente del páncreas y guiadas por patrones educativos poco respetuosos, por el desconocimiento y por la falta de recursos personales. Y esto les daña a ellos y a la relación que tenemos.


Aquí os dejo una comparativa con algunos ejemplos que son bastante frecuentes:

  • “no compartes nunca, eres un egoísta”… y no interpretamos que ese niño está en la etapa egocéntrica, que necesita reafirmar su YO y que aún no entiende de normas sociales

  • “no puedo más, este niño es insoportable”…. sin ver el cansancio físico que podía haber detrás

  • “no para quieto ni un segundo, es un tremendo”… y no vemos que está buscando unos límites claros

  • “si vuelves a pegar, te voy a pegar yo, a ver si así aprendes”… y no vemos que ese niño a lo mejor hace ya un tiempo que se siente agredido física o emocionalmente

  • “no llores que tu eres un valiente”… y no vemos la intensidad de su dolor

  • “no para de tomarme el pelo”…. y no vemos que en el fondo él quiere comprobar cuánto le quiero

  • “menudo hijo me ha tocado, no para de provocarme”… y no interpretamos que está reclamando más presencia


El instinto no es suficiente para evitar estos comentarios, hemos de conocer cómo se desarrolla la primera infancia (0-6 años) en todas sus dimensiones.