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COSAS QUE PODEMOS HACER LOS ADULTOS PARA AYUDAR A LOS NIÑOS A GESTIONAR LAS PANTALLAS




Voy a nombrar algunas cosas que los adultos podemos hacer para ayudar a los niños a gestionar las pantallas en la primera infancia. Con el objetivo de empoderar a todos aquellos padres, abuelos y profesores que quieran hacer cambios en el marco tecnológico actual y crear otros hábitos más respetuosos con el desarrollo infantil y que impulsen a crecer de una forma más armónica y libre.


No pretendo movilizar la culpa de nadie, sé que es duro ir a contracorriente y educar sin pantallas en una sociedad hiperestimulada y tecnológica como la nuestra, más bien me gustaría que entre todos vayamos aumentando el nivel de consciencia y podamos centrarnos en la responsabilidad que tenemos como padres y educadores de atender las necesidades reales de la infancia y de la mejor manera posible.


Podemos hacer muchas cosas para ayudarlos a estar más conectados a la vida que a las pantallas.

  • Trabajarnos y trabajar la relación que tengamos con ellos porque serán los cimientos sobre los que podremos poner límites y acompañarlos asertivamente.

  • Trabajar cada día para establecer un tipo de comunicación basada en el respeto y la confianza mutua e irles explicando de una forma clara los motivos por los que en casa/colegio vamos a regular el acceso a las pantallas.

  • Cuanto antes pongamos límites mucho mejor. Si creamos un contexto familiar/escolar regulado de pantallas ya no les generamos el deseo de estar conectados a ellas. Estudios recientes de desarrollo infantil indican que es importante que de los 0 a los 3 años no tengan acceso a ellas ya que es una etapa muy vulnerable. Y de los 3 a los 7 tampoco habría ninguna necesidad, podríamos prescindir perfectamente de ellas, pero como ya tienen más recursos psíquicos, vivimos en un mundo tecnológico y también hay belleza en algunos de sus contenidos, si controlamos el tiempo de exposición y lo que van a ver, pueden tener un contacto esporádico. Por ejemplo, ver unos dibujos o una película infantil toda la familia una vez a la semana o cada 15 días.

  • No dejar acceso libre. Tiene que haber un adulto de referencia y poner la norma que tienen que pedir permiso para acceder a ellas.

  • No utilizar las pantallas para hábitos como comer, dormir o para distraerlos en los momentos de desbordamiento emocional.

  • Ofrecer alternativas que les permitan ampliar intereses: hacer algún deporte, paseos por la montaña, pasar una tarde con amigos en casa, ir en bici, visitar semanalmente la biblioteca del barrio, hacer sesiones de lectura en casa, tocar algún instrumento, hacer manualidades….. Cuanto más se puedan llenar de cosas reales menos necesidad de conexión virtual tendrán.

  • Sentiros con el derecho de hablar con el colegio para conocer cómo tratan el tema de las pantallas: cuánto tiempo le destinan al día, qué tipo de acceso tienen, cuál es la filosofía de fondo de la escuela etc. Para que haya una coherencia entre la familia o la escuela o incluso, si fuera necesario para compensar posibles excesos en casa.