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2. DIÁLOGO ENTRE UNA HIJA Y SU MADRE A LOS POCOS DÍAS DE PARIR.

Actualizado: 5 sept 2021


  • Madre: Hija te veo muy cansada. Desde que ha nacido Pablo casi no duermes y estás más delgada. Pero no me extraña, no sé como puedes comer si le tienes todo el día en brazos… no sé yo si tantos brazos serán buenos…

  • Hija: Mamá, hace 15 días que salí del quirófano y sí estoy muy cansada, te diría más, me siento agotada, como nunca antes lo había estado, además Pablo llora mucho y se despierta muy a menudo… pero ¿qué quieres que haga? ¿le dejo llorando en la cuna?... (y se contiene las lágrimas).

  • Madre: … no, no si yo no digo nada… es que no me gusta verte así y creo que si le acostumbras a tus brazos te los va a pedir siempre y no podrás descansar nunca. Lo hago pensando en ti.

Es curioso como a veces con el nacimiento de un nieto, las abuelas sufren mucho por sus hijas. Normal, pero a veces es tanto el sufrimiento que olvidan de que sus hijas se han convertido en madres y que ellas no pueden dejar de sufrir por sus propios hijos.


Porque cuando nace un hijo se establece una conexión muy fuerte con la madre, se va creando un vínculo dónde el instinto se agudiza y dónde es muy difícil hacer oídos sordos al llanto del bebé. Hacerlo sería ir en contra de los propios instintos y conlleva un sufrimiento para todos.


Es duro sostener a un ser inmaduro y dependiente cuando la fatiga nos invade, pero también es muy duro no hacerlo porque hay una lucha con los propios instintos y tiene unas consecuencias.


Si queremos ayudar a una madre agotada tras el nacimiento de su hijo mejor dejar a un lado los juicios, los propios miedos y esos patrones irracionales que se transmiten de una generación a otra y que no tienen ninguna evidencia científica y poco sentido común, y preguntar de corazón….

  • ¿Hija cómo te puedo ayudar?

  • Veo que estás haciendo un gran esfuerzo para que Pablo esté bien y que no tienes tiempo para nada más. ¿Te iría bien si preparo varios tuppers con comida y te los dejo en la nevera? ¿O te ayudo con las cosas de la casa? Dime que necesitas.

  • Si te sientes preparada ¿quieres que me quede con Pablo un rato y así descansas? Si no estás preparada, no te preocupes, lo entiendo lo podemos dejar para más adelante y que Pablo poquito a poco se vaya acostumbrando a mí.

  • Me gustaría ayudarte, pero no sé muy bien cómo porque veo que tu lo quieres hacer de una forma diferente, pero si me vas indicando lo intentaré. Quiero que tanto tú como Pablo estéis bien.


La maternidad es una responsabilidad colectiva. Ayudemos a las madres tal y como ellas lo necesitan de verdad.